Técnicas de relajación recomendadas

El cansancio es una reacción biológica normal, y es la reacción a la continua actividad física o mental. Se manifiesta por una disminución en la capacidad de hacer cosas. Se le puede considerar un mecanismo de protección que impide continuar una actividad hasta el punto que se produzca un mal irreversible a las células. Si alguien tiene un mal estado físico o está muy cansado, significa que no está en buenas condiciones para trabajar. Cuando se está muy descansado aumenta la eficiencia al trabajo y se necesita menos energía para producir. El cansancio se posterga y el periodo de recuperación es más breve.

La persona que ha hecho mucho trabajo físico duerme fácilmente como consecuencia del cansancio. Como se suele decir, dulce es el sueño del trabajador. La persona que hace un trabajo mental, especialmente si tiene que tomar decisiones y experimenta estrés emocional, se siente cansada pero sus músculos están tensos y el sueño no viene con facilidad. En este caso, su primera necesidad no es dormir, sino hacer ejercicio físico para liberar la tensión nerviosa. La gente que siempre está cansada no es tan eficiente. Estas personas no pueden pensar con claridad, pronto se vuelven irritables, no tienen un buen discernimiento y dicen: “No tengo tiempo para hacer ejercicio, ni para dormir”, sin darse cuenta que la única manera de hacer las cosas mejor es hacer ejercicio físico cada día, para fomentar la buena salud y facilitar el sueño.

Menos estrés, mejor sueño

Aunque el estrés de la sociedad moderna no se puede evitar totalmente, podemos contrarrestar, disminuir o reducir los efectos. La actividad física que permite la relajación de los músculos es uno tranquilizante que produce descanso, da sueño y consigue la recuperación. Los que están en buen estado físico y descansados pueden pensar con más claridad y hacer más trabajo con menos tiempo.

El primer paso que hay que hacer para descansar consiste en relajar los músculos. Muchos no saben hacerlo. El ejercicio es el mejor tranquilizante fisiológico, pero también podemos aprender a relajarnos mediante técnicas como las que enseño a continuación.

Póngase de espaldas a tierra sobre una superficie firme con los ojos cerrados. Empiece haciendo una inhalación, estirando la pierna derecha y levantándola unos centímetros. Manténgala así por unos segundos, déjela caer y exhale. A continuación haga el mismo con la pierna izquierda.

Este tipo de relajación es un requisito indispensable para el descanso y un buen sueño. El descanso o la inactividad son una parte importante del ritmo de la vida, y están destinados a combinarse con la actividad. Al analizar el tema del estilo de vida saludable, es bueno que reconozcamos la importancia del equilibrio en el cuerpo. La relajación es vital para todo el mundo y ayuda a fortalecer la persona físicamente y mentalmente.

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